dimarts, 17 de juny de 2008

Galeria de fotos de Diverso Alaria

Diverso Alaria, alter ego de Guillem Sanz, creador, coreògraf, director, intèrpret i ballarí.





A estança carnaval (2003)








Momerie dels figurants (2005)




Apòcrifs (2006)




Club Zazou (2007)

dimarts, 3 de juny de 2008

Norma







Norma*, de Bellini. Teatre Principal de Palma, 30.5.2008


            Esta semana se ha programado en el Teatre Principal de Palma la ópera Norma, de Vicenzo Bellini (1801-1835), estrenada en Milán el 26 de diciembre de 1831 y que según los profesores Bernat Cifre y Manuela Alcover ya se representó en nuestra ciudad en 1835, 1844 y 1861. En esta ocasión forma parte de la renovada temporada de primavera, con María Pia Piscitelli, Alberto Cupido, Geraldine Chauvet, Felipe Bou, Sandra Galiano y Gustavo Casanova; coro del Principal, Orquestra Simfònica de Balears, escenografía de Teresa Matas, dirección musical de José Miguel Pérez Sierra y dirección escénica de Alexander Herold.
Norma, un conflicto político y religioso, drama interior de amor, infidelidad y sacrificio, sobre libreto de Felice Romani (1788-1865), poeta elegante y muy culto, admirador de Napoleón, traductor de la Iliada. Muchos compositores se lo rifaban. En este caso se inspiró en Norma ou l’Infanticide, drama de Louis Alexandre Soumet (1788-1845), poeta y dramaturgo neoclásico, burócrata y bibliotecario, hombre cultivado y amante de la historia y la mitología. Se dijo entonces que en Norma se podían hallar suficientes pasiones como para alimentar cinco tragedias. La acción se desarrolla en las Galias durante la época de la ocupación romana. Los personajes son: Norma, sacerdotisa del templo de Irminsul (soprano), su antiguo amante Pollione, procónsul de Roma en la zona (tenor), la joven Adalgisa, nueva compañera del anterior (mezzo), Oroveso (bajo), jefe de los druidas y padre de la protagonista (el malo de la película), Clotilde, confidente de Norma (soprano), Flavio, centurión romano (tenor) y un nutrido coro de sacerdotes, guerreros y bardos. Sólo faltan Astérix y Obélix. En algunos aspectos el argumento nos puede recordar vagamente al de nuestra Nuredduna, y seguramente Costa lo conoció en su día.
En definitiva, una ópera dificilísima, con momentos sublimes que sacuden de tanto en cuanto las butacas de la platea, como el famoso Casta diva (que ha servido para vendernos de todo por la tele) y algunos dúos. El final no lo contamos, por supuesto.

*El Mundo-El Día de Baleares, 1.6.2008